Antes de Iskakan trabajamos en agencias grandes. Buena gente, pero el sistema estaba roto. Los clientes esperaban 3-4 semanas para lanzar. Los ejecutivos de cuenta se quedaban con la relación. Usted hacía una pregunta y le daban una presentación de 20 páginas en vez de una respuesta directa. Las cuotas de inicio eran una locura. Los contratos lo amarraban un año. Y lo peor: a nadie le importaba su retorno real — les importaban las horas facturables y cobrar extras.
Empezamos Iskakan para demostrar que no tenía que ser así. Queríamos una agencia donde el cliente tuviera rapidez, transparencia y trato directo. Donde cobráramos una tarifa chica y nos obsesionáramos con que usted viera un retorno. Donde "sin contratos anuales" no fuera un truco — fuera real, porque sabíamos que nos ganaríamos su confianza cada mes.
En más de 10 años hemos ayudado a cientos de restaurantes, salones, agentes de bienes raíces y servicios locales en LA a aparecer, vender y crecer. Nos hemos equivocado. Hemos aprendido muchísimo. Y aquí seguimos, contestando las llamadas de los clientes, manejando campañas y construyendo lo que nos hubiera gustado tener cuando empezamos.